★
Salud sexual

Candidiasis vaginal: por qué no es una ITS y cómo se trata

La candidiasis vaginal no es una ITS: es un hongo de la propia flora. Síntomas como picor y flujo, qué la favorece, tratamiento, embarazo y cuándo consultar.

✓ Revisado por el equipo editorial · Actualizado

La candidiasis vaginal es una infección causada por un hongo, normalmente Candida albicans, que vive de forma natural en la vagina y crece más de la cuenta. No es una infección de transmisión sexual, aunque la incluimos en esta sección por su relación con la salud sexual. Se cura con antifúngicos, casi siempre en pocos días. Es muy frecuente: según el CDC de Estados Unidos, alrededor del 75 % de las mujeres tendrá al menos un episodio en su vida.

Qué es y por qué no es una ITS

Candida forma parte de la flora normal de la piel, la boca, el intestino y la vagina. En la vagina convive en equilibrio con bacterias protectoras y no da problemas. Cuando ese equilibrio se rompe, el hongo se multiplica y aparecen las molestias.

Por eso la candidiasis no se «coge» de otra persona: sale de la propia flora. La puede tener alguien que no ha tenido nunca relaciones sexuales. El sexo puede desencadenarla en algunas personas (por el roce o los cambios en la zona) y, con menos frecuencia, una pareja puede notar irritación en el pene. Pero eso no la convierte en una ITS, y la pareja no necesita tratamiento si no tiene síntomas.

Idea clave: la candidiasis vaginal no es una ITS ni tiene que ver con la falta de higiene. Es un desequilibrio de la flora muy común que se trata con facilidad.

Qué la favorece

  • Tomar antibióticos, que reducen las bacterias protectoras.
  • El embarazo y otros cambios hormonales, como algunos anticonceptivos o la terapia hormonal de la menopausia.
  • La diabetes mal controlada.
  • Tener las defensas bajas.
  • La piel irritada y el calor y la humedad: ropa muy ajustada o húmeda, jabones agresivos, duchas vaginales.

Síntomas

  • Picor intenso y escozor en la vulva y la vagina.
  • Flujo blanco y espeso, con grumos (como requesón), que normalmente no huele mal.
  • Enrojecimiento e hinchazón de la vulva.
  • Escozor al orinar o molestias durante las relaciones.

Algunas personas tienen síntomas leves. En el pene, cuando ocurre, puede dar enrojecimiento, picor o escozor en el glande y bajo el prepucio.

Ojo: un flujo con mal olor, amarillo verdoso o espumoso apunta a otras causas, como la vaginosis bacteriana o una ITS como la tricomoniasis. Si hay dolor en las relaciones, consulta también el artículo sobre dolor durante las relaciones sexuales.

Diagnóstico: cuándo y cómo

En la candidiasis no hay «periodo ventana», porque no se adquiere en una relación de riesgo. La valoración se hace cuando hay síntomas. El profesional pregunta por las molestias, mira la zona y, si hace falta, toma una muestra del flujo con un bastoncillo para verla al microscopio o cultivarla.

La muestra es especialmente útil la primera vez, si los síntomas no son típicos, si el tratamiento no funciona o si los episodios se repiten. Encontrar Candida en una persona sin síntomas no requiere tratamiento: es parte de la flora.

Si ha habido una relación de riesgo y tienes molestias, pide también pruebas de ITS: los síntomas pueden confundirse.

Tratamiento

Se trata con antifúngicos: cremas, óvulos vaginales o un comprimido por vía oral, según el caso. Las molestias suelen mejorar en pocos días, y el NHS indica que la candidiasis debería desaparecer en 7 a 14 días.

  • Si ya te la diagnosticaron antes y reconoces los síntomas, la farmacia puede orientarte. Si necesitas tratarte más de dos veces en seis meses, consulta con un profesional.
  • Las cremas y óvulos pueden dañar el látex de preservativos y diafragmas, que dejan de proteger bien. Lee más en errores frecuentes con el preservativo.
  • ¿Cuándo volver a tener relaciones? Cuando te encuentres cómoda. Si hay molestias, mejor esperar a que se cure.

Si la candidiasis se repite (tres o más episodios en un año), se habla de candidiasis recurrente. Afecta a menos del 5 % de las mujeres y puede necesitar un tratamiento más largo, de varios meses, indicado por el profesional.

Idea clave: si los episodios vuelven una y otra vez, no es un fracaso personal. Merece una consulta para confirmar el diagnóstico y buscar la causa.

Embarazo

En el embarazo la candidiasis es más frecuente por los cambios hormonales. No suele ser peligrosa, pero no te automediques: algunos tratamientos orales no se recomiendan en el embarazo y se prefieren los de uso vaginal. Consulta con tu matrona o tu médico. Tienes más información en la guía de embarazo y posparto.

Prevención

  • Lavar la vulva solo con agua o un producto suave sin perfume, y secarla bien.
  • Evitar las duchas vaginales y los desodorantes íntimos.
  • Usar ropa interior de algodón y evitar la ropa muy ajustada o húmeda durante mucho tiempo.
  • Tomar antibióticos solo cuando un profesional los indique.
  • Mantener bien controlada la diabetes, si la tienes.

Cuándo consultar

Pide cita en tu centro de salud o con tu ginecóloga o ginecólogo si:

  • es la primera vez que tienes estos síntomas;
  • estás embarazada o dando el pecho;
  • eres menor de 16 años o mayor de 60;
  • el tratamiento no funciona o los episodios se repiten;
  • hay mal olor, flujo de otro color, dolor en la pelvis, fiebre o llagas;
  • tienes las defensas bajas.

Es una consulta muy habitual. Te atenderán sin juicios y, en la mayoría de los casos, las molestias desaparecen en pocos días.

Fuentes

  1. CDC. Sexually Transmitted Infections Treatment Guidelines: Vulvovaginal Candidiasis. 2021. www.cdc.gov
  2. CDC. Candidiasis Basics. 2026. www.cdc.gov
  3. NHS. Vaginal thrush. 2023. www.nhs.uk

Contenido educativo: no sustituye la consulta con un profesional sanitario.

Sigue informándote