Hepatitis B: qué es, transmisión, prueba, tratamiento y vacuna
Qué es la hepatitis B, síntomas y cuándo aparecen, cómo se transmite y cómo no, la prueba, fase aguda y crónica, tratamiento antiviral y la vacuna.
La hepatitis B es una infección del hígado causada por un virus (VHB) que se transmite por la sangre, por vía sexual y de madre a bebé en el parto. En la mayoría de los adultos se cura sola en unos meses; cuando se vuelve crónica no suele curarse, pero se controla con antivirales. Y se puede prevenir con una vacuna muy eficaz.
Qué es la hepatitis B
El virus de la hepatitis B infecta el hígado y lo inflama. Puede dar dos tipos de infección:
- Aguda: los primeros meses tras el contagio. En los adultos, el cuerpo elimina el virus en más del 95 % de los casos y la persona queda protegida para siempre.
- Crónica: cuando el virus sigue en el cuerpo más de seis meses. Es mucho más probable cuanto antes se adquiere: ocurre en alrededor del 90 % de los bebés que se infectan al nacer y en menos del 5 % de los adultos.
Es una infección muy extendida. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2024 vivían con hepatitis B crónica unos 240 millones de personas en el mundo, y causó alrededor de 1,1 millones de muertes, sobre todo por cirrosis y cáncer de hígado.
Síntomas: cuándo aparecen
Muchas personas no notan nada, sobre todo los niños pequeños. Si aparecen síntomas, suelen hacerlo entre 6 semanas y 6 meses después del contagio (de media, unos 3 meses):
- cansancio intenso y falta de apetito;
- náuseas, vómitos o dolor en la parte alta derecha del abdomen;
- fiebre y dolor en las articulaciones;
- orina oscura, heces claras e ictericia (piel y ojos amarillentos).
La hepatitis B crónica puede pasar muchos años sin dar ninguna señal mientras daña el hígado. Por eso es importante hacerse la prueba aunque te encuentres bien.
Cómo se transmite y cómo no
El virus está en la sangre, el semen y los fluidos vaginales, y es muy contagioso. Se transmite por:
- Relaciones sexuales vaginales, anales u orales sin protección con una persona con el virus. El sexo anal implica más riesgo (consulta nuestra guía de sexo anal seguro).
- La sangre: compartir agujas, jeringuillas u otro material de inyección, o tatuajes y piercings hechos con material no estéril.
- Objetos personales que pueden tener restos de sangre, como cuchillas de afeitar o cepillos de dientes.
- De madre a bebé durante el parto. En el mundo es una de las vías más importantes.
La hepatitis B no se transmite por abrazos, toser o estornudar, compartir comida, bebida o cubiertos, ni por el contacto de cada día. Las personas con hepatitis B pueden ir a trabajar, estudiar y convivir con normalidad.
Idea clave: La hepatitis B es una de las pocas infecciones de transmisión sexual que se pueden prevenir con una vacuna. Si no sabes si estás vacunado, pregúntalo en tu centro de salud.
La prueba: cuándo hacerla y cómo es
Se diagnostica con un análisis de sangre. Las pruebas buscan partes del virus y los anticuerpos del cuerpo. Así se sabe si la infección es reciente o crónica, o si estás protegido por la vacuna o por una infección pasada. Si la infección es crónica, se completa con análisis del hígado y, a veces, una ecografía o una elastografía (una prueba indolora que mide la rigidez del hígado).
Tras una posible exposición, el análisis puede no detectar el virus en las primeras semanas. El profesional sanitario te dirá cuándo repetirlo, normalmente pasados uno a tres meses. La prueba se recomienda también en el embarazo, si tienes otra ITS, si has compartido material de inyección o si tu pareja tiene hepatitis B. Puedes ver cada cuánto hacerse pruebas de ITS.
Tratamiento: curación o control
La hepatitis B aguda no tiene un tratamiento específico. Se recomienda descanso, comer bien, beber líquidos, no tomar alcohol y seguir los controles médicos mientras el cuerpo elimina el virus. En la mayoría de los adultos se resuelve en uno a tres meses.
La hepatitis B crónica no suele curarse, pero se controla. No todas las personas necesitan medicación desde el principio: el equipo de digestivo o hepatología decide según el estado del hígado. Cuando hace falta, se usan antivirales que frenan el virus y reducen mucho el riesgo de cirrosis y de cáncer de hígado. A menudo se toman durante muchos años o de por vida. Por eso el seguimiento es clave: según los CDC de Estados Unidos, las personas con hepatitis B crónica tienen un riesgo del 15 al 25 % de morir de forma prematura por estas complicaciones.
Puedes seguir teniendo relaciones. Lo importante es que tus parejas sexuales se hagan la prueba y se vacunen, y que uséis preservativo hasta que se confirme que están protegidas.
Embarazo y recién nacidos
En el embarazo se hace un análisis de hepatitis B en la primera visita. Si la madre tiene el virus, el bebé recibe al nacer, en las primeras horas, la vacuna y una inyección de anticuerpos (inmunoglobulina), que lo protegen con gran eficacia. A veces la madre también toma antivirales al final del embarazo. Más información en nuestra guía de embarazo y posparto.
Prevención: la vacuna y otras medidas
- Vacuna: es segura y protege casi al 100 %, durante al menos 20 años y probablemente de por vida. Se pone en varias dosis y forma parte del calendario infantil en España y en la mayoría de los países. Si eres adulto y no estás vacunado, sobre todo si tienes varias parejas, tienes VIH o trabajas en el ámbito sanitario, pide la vacuna.
- Tras una exposición de riesgo sin estar vacunado: acude a urgencias cuanto antes, idealmente en las primeras 24 horas. La vacuna y, si hace falta, la inmunoglobulina pueden evitar la infección.
- Preservativo en el sexo vaginal, anal y oral.
- No compartir agujas, cuchillas ni cepillos de dientes, y hacerse tatuajes y piercings solo con material estéril.
Idea clave: Vivir con hepatitis B no es motivo de vergüenza. Con seguimiento médico, las personas con hepatitis B crónica hacen una vida normal, tienen pareja y forman una familia.
Cuándo consultar
Consulta cuanto antes si has tenido una exposición de riesgo y no estás vacunado. Pide cita si tienes ictericia, orina oscura o cansancio intenso sin explicación, si tu pareja tiene hepatitis B o si nunca te has hecho la prueba y has tenido alguna práctica de riesgo. Si tienes hepatitis B crónica, no faltes a tus controles, aunque estés bien.
Fuentes
- OMS / WHO. Hepatitis B (fact sheet). 2026. www.who.int
- CDC. Hepatitis B Virus Infection. STI Treatment Guidelines, 2021. www.cdc.gov
- CDC. Clinical Signs and Symptoms of Hepatitis B. 2025. www.cdc.gov
- NHS. Hepatitis B. 2025. www.nhs.uk
Contenido educativo: no sustituye la consulta con un profesional sanitario.