El niño es un ser sexuado
Qué significa que niñas y niños son seres sexuados según la OMS y la UNESCO: desarrollo, curiosidad, intimidad y protección. Guía para familias y docentes.
Decir que el niño es un ser sexuado significa que la sexualidad, entendida en sentido amplio (cuerpo, afectos, identidad y relaciones), forma parte del desarrollo humano desde el nacimiento. No quiere decir que la infancia tenga una sexualidad adulta ni intereses adultos. Reconocerlo ayuda a madres, padres y docentes a responder con calma a la curiosidad infantil y, sobre todo, a proteger mejor a niñas y niños.
Qué significa y qué no significa
Los Estándares de educación sexual para Europa, de la Oficina Regional de la OMS para Europa y el BZgA (2010), recogen que la psicología del desarrollo considera a los niños seres sexuados desde el principio, aunque su sexualidad difiere de la adulta en su expresión, su contenido y sus objetivos. El mismo documento advierte de que las personas adultas no deben interpretar la conducta infantil desde su propia experiencia adulta.
En la práctica, ser sexuado en la infancia se traduce en cosas cotidianas: necesitar contacto y ternura, sentir curiosidad por el propio cuerpo y por las diferencias entre cuerpos, preguntar de dónde vienen los bebés o ir construyendo la identidad. Es la base de la sexualidad en su sentido amplio, y nada de ello tiene un significado erótico.
Idea clave: hablar de sexualidad infantil es hablar de afecto, cuerpo, curiosidad e identidad; nunca de erotización. Leer la conducta infantil con ojos adultos es justo el error que la educación sexual ayuda a evitar.
Cómo se expresa en cada etapa
De 0 a 3 años
El vínculo con las figuras de cuidado, el contacto físico y las rutinas de higiene construyen la seguridad emocional. Es buena edad para aprender los nombres de las partes del cuerpo, igual que se aprenden los de la nariz o el codo.
De 3 a 6 años
Llegan las preguntas («¿por qué yo no tengo…?», «¿cómo nací?») y los juegos de imitación. Algunos niños se tocan el cuerpo, también los genitales, por curiosidad o para calmarse. Es frecuente a esta edad y no es motivo de alarma: basta con explicar, sin reñir, qué cosas son privadas.
De 6 a 12 años
Crecen el pudor, el interés por las normas, la amistad y las diferencias. Conviene explicar los cambios de la pubertad, como la menstruación o las primeras eyaculaciones, antes de que lleguen. Los Estándares de la OMS recomiendan introducir cada tema antes de la etapa correspondiente. Después, la educación sexual en la adolescencia continúa este camino.
Qué recomiendan la UNESCO y la OMS
Las Orientaciones técnicas internacionales sobre educación sexual (UNESCO y otras cinco agencias de la ONU, edición revisada de 2018) proponen empezar la enseñanza formal hacia los 5 años, con temas que vuelven cada curso con más profundidad. Para el grupo de 5 a 8 años incluyen objetivos como estos:
- Conocer los nombres y la función básica de las partes del cuerpo, incluidos los genitales, y saber que sentir curiosidad por ellas es normal.
- Entender que todas las personas tienen «derechos sobre su cuerpo» e identificar qué partes son privadas.
- Saber reaccionar ante un contacto que incomoda: decir «no», alejarse y contárselo a una persona adulta de confianza.
- Saber que la violencia y el abuso nunca son culpa de la víctima.
La OMS lo resume así: con los más pequeños, enseñar sobre sexualidad no significa enseñar sobre sexo.
Por qué reconocerlo protege
Según la OMS, 1 de cada 5 mujeres y 1 de cada 7 hombres declaran haber sufrido abusos sexuales en la infancia. El silencio no protege: deja a los niños sin palabras para explicar lo que les pasa. Un niño que sabe nombrar su cuerpo, distingue los secretos que hacen sentir mal y sabe a quién acudir está mejor preparado para pedir ayuda. Por eso la OMS incluye entre sus estrategias de prevención los programas que enseñan qué es el consentimiento, cómo evitar el abuso y cómo buscar ayuda.
Idea clave: informar no adelanta nada. Conocer el cuerpo, los propios límites y a las personas de confianza es una de las mejores protecciones frente al abuso.
Mitos frecuentes
- «Si les hablamos del cuerpo, despertamos su curiosidad antes de tiempo». La curiosidad ya existe. La información adaptada a la edad solo le da respuestas fiables.
- «Los nombres reales de los genitales son groseros». Son palabras del cuerpo como cualquier otra. Los apodos transmiten vergüenza y dificultan que un niño cuente lo que le ocurre.
- «El abuso lo cometen desconocidos». La guía de la UNESCO recuerda que puede venir de alguien conocido y de confianza, incluso de la propia familia.
Cómo acompañar en casa y en la escuela
- Responde con frases cortas y verdaderas a lo que se pregunta, sin añadir lo que no se ha pedido.
- Usa los nombres correctos del cuerpo desde pequeños.
- No obligues a dar besos ni abrazos: su «no» también cuenta.
- Explica la diferencia entre lo público y lo privado, y entre las sorpresas, que se acaban contando, y los secretos que hacen sentir mal, que no se guardan.
- Busca un mensaje común con la escuela. En España, la Ley Orgánica 2/2010 establece que la educación afectivo-sexual forma parte del currículo durante toda la educación obligatoria.
Encontrarás ideas concretas por edades en la ficha sobre educación sexual de los niños.
Cuándo pedir ayuda
Consulta con pediatría, con el equipo de orientación del centro o con una línea especializada si observas conocimientos o conductas impropios de la edad, conductas que se repiten aunque pongas límites, miedo intenso a una persona o a un lugar, retrocesos bruscos (volver a mojar la cama, pesadillas) o si el niño cuenta algo que te inquieta.
Si te cuenta un abuso, escúchale con calma, créele, dile que ha hecho bien en contarlo y que no es culpa suya, y no le interrogues. En España puedes llamar al Teléfono ANAR (900 20 20 10, gratuito y 24 horas). Ante un peligro inmediato, llama al 112.
Fuentes
- UNESCO, ONUSIDA, UNFPA, UNICEF, ONU Mujeres y OMS. Orientaciones técnicas internacionales sobre educación en sexualidad (edición revisada). 2018. www.who.int
- Oficina Regional de la OMS para Europa y BZgA. Standards for Sexuality Education in Europe. 2010. shop.bioeg.de
- OMS. Child maltreatment (nota descriptiva). 2026. www.who.int
- OMS. Comprehensive sexuality education (preguntas y respuestas). 2023. www.who.int
- BOE. Ley Orgánica 2/2010, de salud sexual y reproductiva (texto consolidado, art. 9). 2023. www.boe.es
- Fundación ANAR. Teléfono y Chat ANAR de ayuda a niños, adolescentes y familias. www.anar.org
Contenido educativo: no sustituye la consulta con un profesional sanitario.