Educación sexual y derechos sexuales
Qué son los derechos sexuales y reproductivos: la Declaración de la WAS (Valencia 1997, revisada en 2014), El Cairo 1994 y la educación sexual como derecho.
Los derechos sexuales son derechos humanos aplicados a la sexualidad: el derecho a decidir sobre el propio cuerpo, a la igualdad, a la intimidad, a la salud y a recibir información y educación. La educación sexual es uno de ellos y, a la vez, la herramienta que permite ejercer los demás.
Qué son los derechos sexuales
No son derechos nuevos ni especiales. Son los derechos humanos de siempre (libertad, igualdad, dignidad, salud) aplicados a la vida sexual y reproductiva. La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que la salud sexual depende del respeto a derechos como la igualdad, la privacidad y el acceso a la información, y que los derechos sexuales «protegen el derecho de todas las personas a realizar y expresar su sexualidad». No se refieren solo a la actividad sexual, sino a las condiciones para vivir la sexualidad sin violencia, coacción ni discriminación.
La Declaración de la WAS: de Valencia a 2014
El texto de referencia es la Declaración de los Derechos Sexuales de la Asociación Mundial para la Salud Sexual (WAS). Se proclamó en 1997 en Valencia, durante el XIII Congreso Mundial de Sexología, su Asamblea General aprobó una versión revisada en Hong Kong en 1999 y se revisó a fondo en 2014. La versión actual recoge 16 derechos. Entre ellos:
- Igualdad y no discriminación.
- Autonomía e integridad corporal, con consentimiento informado.
- Vivir sin violencia ni coacción.
- Privacidad.
- El mayor nivel posible de salud, incluida la salud sexual.
- Acceso a la información y a los beneficios del progreso científico.
- Educación, incluida la educación sexual integral.
- Casarse o no, y formar o disolver una relación con consentimiento libre y pleno.
- Decidir si tener hijos, cuántos y cuándo, con acceso a los medios para hacerlo.
- Acceso a la justicia y a la reparación.
Idea clave: los derechos sexuales no inventan derechos nuevos. Aplican la igualdad, la libertad y la salud a una parte de la vida que a menudo se deja fuera.
Los derechos reproductivos
En la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo de El Cairo, en 1994, 179 Gobiernos aprobaron un Programa de Acción que situó los derechos reproductivos dentro de los derechos humanos. Incluyen decidir de forma libre el número de hijos y el momento de tenerlos, y acceder a información y a métodos anticonceptivos. Según la OMS, en 2021 164 millones de mujeres que querían evitar un embarazo no tenían acceso a un método moderno. Puedes consultar las opciones en principales métodos anticonceptivos.
La educación sexual como derecho
La UNESCO publicó en 2009 sus Orientaciones técnicas internacionales sobre educación en sexualidad y una edición revisada en 2018, junto con ONUSIDA, UNFPA, UNICEF, ONU Mujeres y la OMS. Su enfoque se basa en los derechos humanos. La revisión de la evidencia de esas orientaciones concluye que la educación sexual integral no aumenta la actividad sexual y ayuda a retrasar el inicio, a usar más el preservativo y la anticoncepción, y a reducir conductas de riesgo. Lo explicamos en educación sexual integral y en la historia de la educación sexual.
Autonomía y consentimiento
La autonomía corporal es el centro de los derechos sexuales: cada persona decide sobre su cuerpo. De ahí la importancia del consentimiento, que debe ser libre, informado y revocable. La autonomía también supone respetar decisiones distintas sobre cómo vivir la sexualidad, formar una relación o tener hijos, siempre que haya respeto mutuo.
Igualdad, diversidad y no discriminación
Los derechos sexuales protegen a todas las personas por igual, sea cual sea su sexo, su orientación sexual, su identidad de género, su edad, su discapacidad o su estado de salud. Eso incluye a las personas con VIH, a las personas mayores y a las personas con discapacidad, a quienes a menudo se les niega la información o la intimidad. Combatir el estigma y la violencia sexual forma parte de garantizar estos derechos.
Mitos frecuentes
- «Hablar de derechos sexuales es promover el sexo». No: se trata de salud, seguridad y libertad para decidir, incluida la libertad de no tener relaciones.
- «La educación sexual adelanta las relaciones». La evidencia revisada por la UNESCO muestra lo contrario.
- «Son derechos solo para adultos». Niñas, niños y adolescentes tienen derecho a información adaptada a su edad y a la protección frente al abuso.
Qué hacer si se vulneran
Si sufres violencia sexual, discriminación en un servicio de salud o se te niega información, puedes acudir a tu centro de salud, a los servicios de atención a víctimas o a las asociaciones de derechos sexuales y reproductivos. En una emergencia, llama al 112.
Idea clave: sin información no hay decisiones libres, y sin derechos garantizados la educación no llega a todas las personas.
Fuentes
- WAS. Declaration on Sexual Rights (revisión de 2014). www.worldsexualhealth.net
- UNESCO, ONUSIDA, UNFPA, UNICEF, ONU Mujeres, OMS. International technical guidance on sexuality education (edición revisada). 2018. www.who.int
- UNFPA. International Conference on Population and Development (ICPD), El Cairo 1994. www.unfpa.org
- OMS. Sexual health (tema de salud). Consultado 2026. www.who.int
- OMS. Family planning/contraception methods. Nota descriptiva, 2025. www.who.int
Contenido educativo: no sustituye la consulta con un profesional sanitario.