Sexo biológico
Qué es el sexo biológico: cromosomas, gónadas, hormonas y anatomía, cómo se desarrolla, en qué se diferencia del género y qué son las variaciones intersexuales.
El sexo biológico es el conjunto de características físicas que se usan para clasificar los cuerpos como femeninos o masculinos: los cromosomas, las gónadas (ovarios o testículos), las hormonas y la anatomía genital. En la gran mayoría de las personas todos estos niveles coinciden. En una minoría no encajan del todo en las definiciones típicas: son las variaciones intersexuales.
Qué compone el sexo biológico
- Sexo cromosómico: lo más habitual es XX o XY, aunque existen otras combinaciones, como XXY o un solo cromosoma X.
- Sexo gonadal: la presencia de ovarios, testículos o, rara vez, tejido de ambos.
- Sexo hormonal: los niveles de estrógenos, progesterona y andrógenos como la testosterona. Todas las personas tienen todas estas hormonas, en distinta proporción.
- Sexo anatómico: los genitales internos y externos y los caracteres sexuales secundarios que aparecen en la pubertad, como el vello o el desarrollo mamario.
Cómo se desarrolla antes de nacer
Durante las primeras semanas de embarazo, el embrión tiene unas gónadas que pueden convertirse en ovarios o en testículos. Si hay un gen llamado SRY, situado normalmente en el cromosoma Y, se activan los genes que forman los testículos. Estos producen testosterona y otras hormonas que dan lugar a los genitales masculinos. Sin esa señal, el desarrollo sigue la vía femenina. Cualquier cambio en estos pasos puede producir una variación. Si te interesa cómo se forman los gametos y empieza un embarazo, consulta reproducción humana.
Idea clave: el sexo biológico no es un único dato. Es la suma de varios niveles que casi siempre concuerdan, pero no en el 100 % de los casos.
Sexo biológico, sexo asignado y género
- Sexo biológico: las características físicas del cuerpo.
- Sexo asignado al nacer: la categoría que se registra al nacer, casi siempre según el aspecto de los genitales externos.
- Identidad de género: la vivencia interna de ser mujer, hombre o de otra forma. Se explica en la ficha de género.
Estas dimensiones son distintas de la orientación sexual, que trata de la atracción hacia otras personas.
Variaciones intersexuales
La OMS describe a las personas intersexuales como aquellas que nacen con características sexuales que no encajan en los cuerpos típicamente masculinos o femeninos, y señala que estas variaciones aparecen con regularidad en la biología humana. En medicina se usa la expresión «diferencias del desarrollo sexual» (DSD). Un consenso médico de 2006 propuso «trastornos del desarrollo sexual», pero muchas personas intersex la rechazan porque presenta su cuerpo como un error. Por eso hoy se usan también «variaciones de las características sexuales». El término «hermafrodita» se considera erróneo y estigmatizante.
Algunos ejemplos:
- Síndrome de Klinefelter (XXY): afecta a cerca de 1 de cada 650 varones recién nacidos. Muchos no reciben nunca el diagnóstico.
- Hiperplasia suprarrenal congénita: en su forma clásica, alrededor de 1 de cada 15.000 nacimientos. Algunas formas necesitan tratamiento desde los primeros días de vida.
- Insensibilidad completa a los andrógenos: alrededor de 1 de cada 100.000 nacimientos con cariotipo XY. El cuerpo no responde a la testosterona y se desarrolla con aspecto femenino.
¿Cuántas personas son intersex?
No hay una cifra exacta, porque depende de qué variaciones se incluyan. El Istituto Superiore di Sanità de Italia resume que la literatura científica da cifras de entre el 0,018 % y el 1,7 %. La cifra más alta, que usa la ONU, incluye variaciones que no afectan a los genitales. Las diferencias visibles en los genitales al nacer se dan en cerca de 1 de cada 4.500 nacimientos.
Derechos y atención sanitaria
Ser intersex no es una enfermedad en sí. Algunas variaciones necesitan seguimiento médico y otras no. La Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos pide prohibir las cirugías y tratamientos innecesarios en niñas y niños intersex. Suelen hacerse sin su consentimiento y pueden causar infertilidad, dolor y sufrimiento duradero. Lo recomendable es esperar, cuando la salud lo permite, a que la persona pueda decidir. Las familias necesitan información clara y equipos especializados. Para más contexto, consulta la guía de diversidad anatómica y de género.
Idea clave: reconocer las variaciones del sexo no niega la biología. La describe con más exactitud y con más respeto.
Mitos frecuentes
- «El sexo se reduce a los genitales»: son varios niveles biológicos.
- «No existe nada fuera de XX y XY»: hay otras combinaciones, y algunas, como XXY, no son raras.
- «Las personas intersex lo saben desde que nacen»: muchas variaciones se descubren en la pubertad, al buscar un embarazo o nunca.
- «Sexo y género son lo mismo»: están relacionados, pero describen cosas distintas.
Por qué importa en la salud
Conocer bien el sexo biológico ayuda en medicina. Algunos medicamentos actúan distinto según la fisiología, y algunos cribados dependen de los órganos que tiene cada persona. Por ejemplo, la citología se hace a quien tiene cuello uterino, y la revisión de próstata a quien tiene próstata, con independencia de su identidad. Por eso conviene que el personal sanitario pregunte por la anatomía de forma respetuosa, sin dar nada por supuesto.
Fuentes
- OMS. Frequently asked questions on sexual and gender diversity, health and human rights (2.ª ed.). 2024. cdn.who.int
- Istituto Superiore di Sanità (ISS). Infointersex: chi sono le persone intersex? Consultado en 2026. www.iss.it
- ACNUDH (Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos). Intersex people. www.ohchr.org
- MedlinePlus Genetics (NIH). Klinefelter syndrome. medlineplus.gov
- Hughes IA, Houk C, Ahmed SF, Lee PA; LWPES/ESPE Consensus Group. Consensus statement on management of intersex disorders. Archives of Disease in Childhood. 2006. DOI 10.1136/adc.2006.098319. adc.bmj.com
Contenido educativo: no sustituye la consulta con un profesional sanitario.