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Esfuerzo físico: Bajo Autoexploración

Loto pélvico: masturbación sentada con las piernas cruzadas y suelo pélvico

El Loto pélvico es una técnica de masturbación en solitario para personas con vulva. Te sientas en el suelo o en la cama con las piernas cruzadas en loto o medio loto, la espalda recta y los hombros relajados, y estimulas el clítoris con los dedos mientras contraes y relajas con suavidad la musculatura del suelo pélvico. El esfuerzo es bajo, pero el loto completo pide caderas y rodillas flexibles: unas piernas cruzadas sencillas sobre un cojín funcionan igual de bien.

También conocida como: Masturbación con las piernas cruzadas · Masturbación con ejercicios de Kegel

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Ilustración de Loto pélvico: Masturbación en solitario sentada con las piernas cruzadas en loto o medio loto, la espalda recta, combinando la estimulación del clítoris con contracciones sua
Anatomía y biomecánica

Te sientas en el suelo, una esterilla o la cama, con el peso sobre los glúteos; un cojín debajo inclina un poco la pelvis hacia delante y ayuda a mantener la espalda recta. Las piernas quedan dobladas, abiertas y cruzadas en loto o medio loto, con las rodillas hacia los lados. Una mano descansa en la vulva y estimula el clítoris con los dedos; la otra se apoya en la rodilla o en el bajo vientre. Mientras te estimulas, contraes los músculos del suelo pélvico (los que usarías para cortar la orina) durante unos segundos y luego los sueltas por completo, siguiendo la respiración. La postura carga las caderas y las rodillas, sobre todo en loto completo.

Por qué funciona esta postura

A algunas personas les gusta porque la postura erguida y meditativa ayuda a centrarse en la respiración y en las sensaciones. Jugar con las contracciones del suelo pélvico mientras te tocas puede hacer que la excitación se note más, y es una forma de conocer mejor esa musculatura. Es una práctica tranquila y sin prisa; lo que siente cada persona varía.

Exploración Sensorial Auto-Descubrimiento Autoestimulación Fácil

Variantes de esta postura

Variante 1: con un vibrador en el clítoris

La misma postura sentada, pero un vibrador pequeño sustituye a los dedos sobre el clítoris.

El vibrador se encarga de la estimulación, así que la mano puede quedarse quieta y la atención va a las contracciones y la respiración. Sujétalo desde arriba con el antebrazo apoyado en el muslo para que no se canse el hombro.

  1. Siéntate con las piernas cruzadas sobre un cojín y la espalda recta.
  2. Coloca un vibrador pequeño y limpio sobre el clítoris a baja intensidad, con el antebrazo apoyado en el muslo.
  3. Contrae el suelo pélvico al soltar el aire y relájalo al tomarlo.
  4. Sube la intensidad poco a poco y lava el juguete antes y después de usarlo.

Variante 2: piernas cruzadas sencillas sobre un cojín

En lugar del loto, cruzas las piernas de forma sencilla, cada pie bajo la rodilla contraria, sentada sobre un cojín firme.

Las caderas y las rodillas sufren mucho menos, y el cojín eleva la pelvis por encima de las rodillas, lo que ayuda a mantener la espalda recta. El resto de la técnica no cambia, así que es la forma más fácil de empezar.

  1. Siéntate en el borde delantero de un cojín firme.
  2. Cruza las piernas de forma sencilla, con cada pie bajo la rodilla contraria y las rodillas relajadas.
  3. Alarga la espalda, relaja los hombros y apoya una mano en la vulva.
  4. Combina el roce con contracciones suaves del suelo pélvico y relajaciones completas.

Variante 3: con la espalda apoyada en la pared o el cabecero

Te sientas con las piernas cruzadas y la espalda apoyada en una pared o en el cabecero, con una almohada detrás de la zona lumbar.

La pared sostiene la espalda erguida, así que la musculatura de la espalda descansa y puedes relajarte más en las sensaciones. La pelvis sigue en el mismo sitio; quizá tengas que sentarte un poco más cerca de la pared para mantenerla inclinada hacia delante.

  1. Siéntate en la cama o el suelo con los glúteos cerca de la pared o el cabecero.
  2. Pon una almohada detrás de la zona lumbar y cruza las piernas en medio loto o de forma sencilla.
  3. Deja que la espalda descanse en la pared y relaja los hombros.
  4. Estimula el clítoris y añade las contracciones del suelo pélvico siguiendo la respiración.

✓ Consejos

  • Si el loto completo te tira de las rodillas o las caderas, usa medio loto o piernas cruzadas sencillas; no fuerces nunca las rodillas hacia abajo.
  • Siéntate sobre un cojín firme para inclinar la pelvis hacia delante y mantener la espalda recta sin esfuerzo.
  • Contrae el suelo pélvico con suavidad y suéltalo siempre por completo; no contengas la respiración.
  • Si tienes dolor pélvico o algún problema de suelo pélvico, prescinde de las contracciones o consulta antes con fisioterapia de suelo pélvico.
  • Un poco de lubricante en los dedos hace el roce más cómodo.

Datos clave

Tipo de interacción
Autoestimulación
Anatomía activa
Dedos y músculos del suelo pélvico
Anatomía receptora
Clítoris y vulva
Estimulación principal
Estimulación manual del clítoris con contracciones del suelo pélvico
Configuraciones y participantes
Solo · 1 persona En solitario

Preguntas frecuentes

¿Tengo que sentarme en loto completo?

No. El medio loto o las piernas cruzadas sencillas sobre un cojín mantienen la misma idea y son mucho más amables con las rodillas y las caderas.

¿Qué aportan las contracciones del suelo pélvico?

A algunas personas les ayudan a notar más la excitación al combinarlas con el tacto, y sirven para conocer esa musculatura. Los resultados varían: no garantizan orgasmos más intensos.

¿Cómo coordino las contracciones con la estimulación?

Practica primero las contracciones solas. Después añade la estimulación y, por ejemplo, contrae al soltar el aire y relaja al tomarlo.

¿Hay algún motivo para evitarla?

Si contraer el suelo pélvico te provoca dolor o tienes algún problema en esa zona, deja fuera las contracciones y consulta con un profesional.

Revisado por el equipo editorial ·

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