Fantasía elevada: masturbación guiada en solitario
La fantasía elevada es una técnica de masturbación en solitario que combina una postura semiincorporada y cómoda con la fantasía guiada. Te recuestas sobre cojines firmes apoyados en el cabecero, con los glúteos en el colchón y las rodillas flexionadas y abiertas, de modo que las manos llegan con facilidad a los genitales y el cuerpo puede relajarse. El protagonismo lo tiene la mente: dejas correr una fantasía, por tu cuenta o con un audio erótico o música, mientras marcas tu propio ritmo. Sirve para cualquier cuerpo.
También conocida como: Masturbación guiada · Masturbación con fantasía · Masturbación con audio erótico
Anatomía y biomecánica
Apila dos o tres cojines firmes contra el cabecero y recuéstate sobre ellos, con el tronco inclinado unos 45 grados y la cabeza apoyada en el cojín de arriba. Los glúteos quedan en el colchón, las rodillas flexionadas y abiertas y los pies apoyados en la cama. Una mano estimula los genitales: el pene, o la vulva y el clítoris; la otra puede descansar sobre el cojín, acariciar otras zonas o sostener el móvil o los auriculares. Como la espalda y la cabeza van apoyadas, puedes cerrar los ojos y mantener la postura sin esfuerzo durante mucho tiempo. Controlas en todo momento el ritmo, la presión y las pausas, y puedes ir más despacio para quedarte más tiempo en la fantasía.
Por qué funciona esta postura
A algunas personas les gusta porque da más peso a la mente: seguir una fantasía, un recuerdo o un audio erótico puede hacer que la excitación suba más despacio y se viva de forma más personal. Al ir apoyado no hay que sostener nada, así que es fácil relajarse y tomarse su tiempo. También puede ser una forma tranquila de descubrir qué escenas, voces o ideas te excitan. Lo que funciona varía mucho de una persona a otra.
Variantes de esta postura
Variante 1: con vibrador
La misma postura semiincorporada, pero una mano sostiene un vibrador sobre los genitales mientras sigues la fantasía.
El cuerpo se queda igual: la espalda sobre los cojines y las rodillas flexionadas y abiertas. Solo cambia la fuente de estímulo: el vibrador hace parte del trabajo, la mano se mueve menos y es más fácil mantener la atención en la fantasía.
- Recuéstate sobre los cojines con las rodillas flexionadas y abiertas y el vibrador a mano.
- Pon en marcha el audio o la fantasía antes de encenderlo.
- Apoya el vibrador en su nivel más bajo sobre el clítoris y la vulva, o a lo largo del pene.
- Sube la intensidad poco a poco y limpia el juguete antes y después de usarlo.
Variante 2: con cojines bajo las rodillas
La misma postura con un cojín bajo cada rodilla, para que las piernas queden abiertas sin sostenerlas. Aún más relajada.
En la postura base, las piernas flexionadas necesitan algo de esfuerzo para mantenerse abiertas. Con un cojín o una toalla enrollada bajo cada rodilla, los muslos descansan solos y la cara interna de los muslos y las ingles se relajan del todo, lo que facilita dejarse llevar en una sesión larga.
- Recuéstate sobre los cojines de la espalda como en la postura base.
- Coloca un cojín o una toalla enrollada bajo cada rodilla.
- Deja caer las rodillas un poco hacia fuera sobre los cojines, sin forzar la cadera.
- Empieza la fantasía y tócate con las piernas totalmente relajadas.
Variante 3: piernas estiradas y juntas
La misma postura semiincorporada, pero con las piernas estiradas y los muslos juntos, lo que cambia la presión y la tensión muscular en la pelvis.
En lugar de flexionar y abrir las rodillas, estiras las piernas sobre la cama y juntas los muslos, con la mano entre ellos. Apretar los muslos añade presión y tensión alrededor de los genitales, algo que a algunas personas les ayuda a llegar al orgasmo; otras prefieren la postura base con las piernas abiertas. La espalda sigue apoyada en los cojines.
- Recuéstate sobre los cojines con la espalda apoyada, como en la postura base.
- Estira las piernas sobre la cama y junta los muslos.
- Coloca la mano entre los muslos, sobre los genitales.
- Alterna apretar y relajar los muslos mientras sigues la fantasía, y vuelve a abrir las piernas si lo prefieres.
✓ Consejos
- Usa cojines firmes y lo bastante altos para que el cuello y los hombros no se tensen.
- Elige el material antes de empezar (un audio erótico, una lista de música o nada) para no tener que coger el móvil a cada rato.
- Un poco de lubricante hace más cómodo el roce prolongado y evita rozaduras.
- Busca un momento y un lugar sin interrupciones; los auriculares ayudan a concentrarse.
- No fuerces la fantasía: si la mente se va, vuelve con calma al cuerpo y a la respiración.
Datos clave
- Tipo de interacción
- Masturbación en solitario con fantasía guiada
- Anatomía activa
- Una mano (o un vibrador) que estimula los genitales; la otra queda libre para acariciar o manejar el
- Anatomía receptora
- Genitales propios: pene, o clítoris y vulva.
- Estimulación principal
- Estimulación manual de los genitales (pene, o clítoris y vulva), acompañada de fantasía o audio erót
- Configuraciones y participantes
- Solo · 1 persona En solitario
Preguntas frecuentes
¿Qué tipo de fantasía conviene usar?
La que te excite: una escena inventada, un recuerdo, un relato erótico en audio o simplemente música. No hay un tipo correcto; probar varias forma parte de la técnica.
¿Es normal fantasear con cosas que no haría en la realidad?
Sí. Las fantasías son privadas y no significan que quieras llevarlas a cabo. Si alguna te genera malestar, puedes cambiarla o hablarlo con un profesional de la sexología.
¿Y si la mente se me dispersa?
Le pasa a todo el mundo. Ve más despacio con la mano, respira hondo y vuelve al relato o al audio. El material guiado ayuda si la imaginación se te escapa con facilidad.
¿Sirve para cualquier cuerpo?
Sí. La postura es la misma para cualquiera; solo cambia la forma de tocarse, según se tenga pene o vulva.
Revisado por el equipo editorial ·
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