Anatomía y biomecánica
Quien penetra se sienta erguido sobre una superficie firme, con una pierna flexionada y la rodilla levantada y la otra pierna estirada. Quien recibe se tumba boca arriba a lo largo de esa pierna estirada, con la cabeza hacia el lado contrario, y acerca la pelvis hasta la ingle de la otra persona. Recoge los muslos hacia el pecho y apoya las dos piernas, juntas, sobre uno de sus hombros, de modo que los pies quedan en el aire por detrás. Sus manos pueden descansar en su propio pecho o sujetar los muslos. Quien está sentado controla el ritmo con movimientos cortos de la pelvis y puede sujetar las piernas de quien recibe o tocarle el pecho con la mano libre. La penetración es de profundidad media; las piernas juntas hacen que el ajuste se note más estrecho. Quien recibe necesita cierta flexibilidad de cadera, y los muslos presionan el abdomen.
Por qué funciona esta postura
A algunas parejas les gusta porque es descansada para quien recibe, que solo tiene que tumbarse mientras quien está sentado se mueve, y porque las piernas juntas crean una sensación de ajuste que a algunas personas les resulta muy agradable. Os podéis ver la cara, y quien está sentado tiene una mano libre para acariciar. Además, es fácil pasar a ella desde otras posturas sentadas o tumbadas. Las sensaciones varían de una persona a otra.
Diamante: sentado y en ángulo recto, con las piernas juntas sobre un hombro
El Diamante es una postura de penetración en la que quien penetra está sentado con el tronco erguido y quien recibe, tumbado boca arriba, forma un ángulo recto con su cuerpo. Quien penetra se sienta en el suelo o en la cama con una rodilla levantada y la otra pierna estirada; quien recibe se tumba a lo largo de esa pierna estirada, con la pelvis pegada a la ingle de la otra persona, los muslos recogidos hacia el pecho y las dos piernas juntas apoyadas sobre uno de sus hombros. Permite una penetración vaginal o anal de profundidad media, con quien está sentado marcando el ritmo y la posibilidad de miraros.
También conocida como: Postura del diamante
Variantes de esta postura
Variante 1: una pierna en cada hombro
La misma postura, pero quien recibe apoya una pierna en cada hombro de quien está sentado en lugar de las dos en el mismo lado.
Quien penetra sigue sentado y los cuerpos mantienen el ángulo recto. Al abrir las piernas y apoyar una en cada hombro, desaparecen la presión sobre el abdomen y la torsión de cadera, así que resulta más fácil para personas menos flexibles. El ajuste se nota menos estrecho y quien está sentado puede llegar con la mano a los genitales de quien recibe.
- Empezad en la postura básica, con quien recibe tumbado a lo largo de la pierna estirada.
- Quien recibe separa las piernas.
- Apoya una pierna en cada hombro de quien está sentado.
- Quien está sentado se mueve con movimientos cortos y suaves de la pelvis.
Variante 2: con un cojín bajo la pelvis de quien recibe
La misma postura, con un cojín firme bajo la zona lumbar y la pelvis de quien recibe.
Las piernas siguen juntas sobre un hombro. El cojín eleva la pelvis a la altura de la ingle de quien está sentado, de modo que ninguno tiene que recolocarse para alinearse, y cambia un poco el ángulo de entrada. También quita algo de carga a la zona lumbar de quien recibe.
- Colocad un cojín firme donde irá la pelvis de quien recibe.
- Quien recibe se tumba con la pelvis sobre el cojín, pegada a la ingle de quien está sentado.
- Recoge los muslos hacia el pecho y apoya las dos piernas sobre un hombro.
- Comprobad que el ángulo resulta cómodo antes de empezar a moveros.
Variante 3: quien está sentado apoya la espalda en el cabecero
La misma postura, con quien está sentado apoyando la espalda en el cabecero o en una pared.
La posición de quien recibe no cambia. Con la espalda apoyada, quien está sentado ya no tiene que sostener el tronco erguido, así que la postura dura más y tiene las dos manos libres para sujetar las piernas o acariciar. El movimiento se vuelve más corto, sobre todo de cadera.
- Quien penetra se sienta con la espalda contra el cabecero o una pared y una pierna estirada.
- Quien recibe se tumba a lo largo de esa pierna, con la pelvis pegada a la ingle de la otra persona.
- Apoya las dos piernas juntas sobre un hombro.
- Quien está sentado se mueve con pequeños movimientos de cadera y sujeta las piernas con las manos.
✓ Consejos
- Subid las piernas solo hasta donde lo permita la flexibilidad de cadera de quien recibe; las rodillas pueden quedar algo flexionadas.
- Si los muslos aprietan demasiado el abdomen, bajad un poco las piernas o separad ligeramente la pelvis.
- Un cojín bajo la cabeza y los hombros de quien recibe hace la postura más cómoda.
- Quien está sentado debe moverse con suavidad: con las piernas juntas el ajuste es estrecho y los movimientos cortos resultan más cómodos.
- En el sexo anal, usad lubricante abundante y preservativo, id despacio y parad si hay dolor.
- Usad preservativo para protegeros frente a ITS y, en el sexo vaginal, frente al embarazo.
Datos clave
- Tipo de interacción
- Penetración vaginal o anal con quien penetra sentado y quien recibe tumbado en ángulo recto
- Anatomía activa
- Pene
- Anatomía receptora
- Vagina o ano
- Estimulación principal
- Vagina o ano (penetración de profundidad media con las piernas juntas)
- Configuraciones y participantes
- Pareja · 2 personas Hetero
Preguntas frecuentes
¿Es el Diamante adecuado para principiantes?
Sí, siempre que quien recibe tenga una flexibilidad de cadera razonable. El esfuerzo es bajo para las dos personas; lo principal es encontrar una posición de piernas cómoda.
¿Quién controla el ritmo?
Sobre todo quien está sentado, con movimientos cortos de la pelvis. Quien recibe puede regular la profundidad acercando o alejando los muslos del pecho.
¿Se puede hacer con penetración anal?
Sí. Usad lubricante abundante y preservativo, empezad despacio y parad si hay cualquier dolor.
¿Es adecuada durante el embarazo?
Mejor evitarla: los muslos quedan recogidos contra el abdomen. Son más adecuadas las posturas sin presión sobre la tripa.
Seguridad y evidencia
Contexto científico para términos habituales usados en esta ficha. Mantener estos términos facilita la comprensión; las fuentes ayudan a interpretar qué está establecido y qué sigue siendo incierto.
Punto G: qué dice la evidencia
“Punto G” es un término ampliamente utilizado para describir una zona sensible de la pared vaginal anterior. La literatura científica no ha demostrado una estructura anatómica discreta con localización, tamaño y naturaleza consensuados; la sensibilidad y la respuesta pueden variar entre personas.
Punto A / zona AFE: evidencia limitada
El “punto A” o zona AFE se ha propuesto para describir una zona profunda de la pared vaginal anterior. La evidencia disponible es limitada y no permite tratarlo como una estructura anatómica confirmada.
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